Capítulo IV: Neurotransmisores

Todo lo que hacemos tiene consecuencias en nuestro cerebro, en este capítulo examinaremos algunos de los principales neurotransmisores (son biomoléculas que transmiten información de una neurona a otra neurona consecutiva, unidas mediante una sinapsis), sus funciones básicas y como incrementarlos para lograr un estado de felicidad.

Dopamina

Dopamina es una hormona y neurotransmisor producida en una amplia variedad de animales, incluyendo tanto vertebrados como invertebrados.

La dopamina tiene muchas funciones en el cerebro, incluyendo papeles importantes en el comportamiento y la cognición, la actividad motora, la motivación y la recompensa, la regulación de la producción de leche, el sueño, el humor, la atención, y el aprendizaje.

La dopamina es comúnmente asociada con el sistema del placer del cerebro, suministrando los sentimientos de gozo y refuerzo para motivar una persona proactivamente para realizar ciertas actividades.

Se dice que un atleta produce dopamina al hacer ejercicio y esto le da una sensación similar a la que tuviera si consumiera morfina.

Incrementar los niveles de dopamina

Incluir plátanos maduros, como parte de la dieta diaria. Una banana madura produce la quinina dopamina, una forma natural de la dopamina. Aunque la pequeñas zonas marrones en el fruto pueden indicar un mal estado, estas partes también contienen los más altos niveles de dopamina.

Complementar la dieta con alimentos ricos en antioxidantes. Los radicales libres bajan los niveles de dopamina en el cuerpo, y los antioxidantes eliminan a los radicales libres. La mayoría de las verduras y las frutas contienen algunos antioxidantes. Como por ejemplo frijoles rojos, moras, arándanos, alcachofas, ciruelas y fresas encabezan la lista.

Reducir la ingesta de alimentos azucarados y grasas saturadas. No sólo estos productos reducen los niveles de dopamina en la sangre, las grasas saturadas obstruyen las arterias y aumentan el riesgo de enfermedades del corazón. Se debe evitar tanto azúcar como sea posible y sustituir cualquier aceite por aceite de oliva.

Comer almendras crudas o semillas de girasol en lugar de comer una barra de chocolate. Además, espolvorear semillas de sésamo en las ensaladas y los sándwiches para aumentar los niveles de dopamina.

Endorfina

Las endorfinas y morfina, son péptidos opioides endógenos que funcionan como neurotransmisores. Son producidas por la glándula pituitaria y el hipotálamo en vertebrados durante el ejercicio, la excitación, el dolor, el consumo de alimentos picantes o el consumo de chocolate, por ejemplo, el enamoramiento y el orgasmo, y son similares a los opiáceos en su efecto analgésico y de sensación de bienestar.

Incrementar niveles de endorfinas

Los ejercicios físicos: Estos ejercicios ayudan a eliminar la depresión y es la mejor y más rápida manera de elevar las endorfinas.

La vida diaria: La monotonía, el aburrimiento, la rutina, hacen que nuestro organismo comience a bajar el nivel de producción de endorfinas. Para mantener la estabilidad en esta producción es necesario mantener la curiosidad y el interés por variados temas. La gran fuente de la felicidad está en observar y sorprenderse con las pequeñas cosas de la vida.

Sexo: Las relaciones sexuales, el encuentro de los cuerpos y la liberación de otros factores colaboran en la estimulación de endorfinas.

Amor: Estar enamorado produce una descarga de estrés y estimula la descarga de estas hormonas; además contribuyen a eliminar estrés y depresión.
Las caricias, besos y abrazos estimulan la descarga de endorfinas, además de feromonas, hormonas que aumentan el atractivo de la persona y cautivan a la pareja. La combinación de estas dos hormonas produce una situación de intenso placer.

La risa: Es un excelente estimulante del cuerpo tanto físico como emocional, mejora la respiración, libera tensiones y produce endorfinas. Hay que procurar recuperar el buen humor, rescatando la capacidad de reír y la buena predisposición.

Las ilusiones sanas: Se trata de poder disfrutar del futuro, despegándose del pasado y de las cosas malas que nos suceden en el presente. Sobreponernos a las cosas adversas teniendo proyectos esperanzadores y soñando con cosas posibles de concretar. Si mantenemos las ilusiones y las expectativas reales lograremos mantener el buen humor y nos será más fácil comenzar cada día.

Un hobby: Cuando sentimos que nuestras reservas de endorfinas se esta acabando recurrir a una actividad que nos gusta es la solución. Al desarrollar esa labor que nos da placer logramos inmediatamente elevar el nivel de endorfinas.

El recuerdo de sucesos felices: Rememorando momentos felices del pasado, nuestro cerebro las experimenta y las revive como si estuvieran pasando nuevamente, y es justo aquí cuando recuperamos la alegría y comienzan a liberase nuevas endorfinas.

El contacto con la naturaleza nos llena de energía y buen humor. La atmósfera que se respira en el campo o la playa cargada de iones negativos estimula las hormonas de la felicidad.

Cuando nuestra mente esta relajada las endorfinas se segregan con mayor facilidad y en mayor cantidad. Es muy recomendable practicar relajación, yoga y tai-chi. El masaje provoca grandes descargas de bienestar, ya que las terminaciones nerviosas trasmiten el roce de las manos sobre la piel hasta el cerebro activando la secreción de hormonas de la felicidad.

La música melódica provoca una importante liberación de endorfinas, consiguiendo una disminución de la frecuencia cardiaca y respiratoria así como una importante relajación muscular.

Serotonina

La Serotonina es una monoamina neurotransmisora sintetizada en las neuronas serotoninérgicas en el Sistema Nervioso Central (SNC) y las células enterocromafines (células de Kulchitsky) en el tracto gastrointestinal de los animales y del ser humano.

En el sistema nervioso central, se cree que la serotonina representa un papel importante como neurotransmisor, en la inhibición de: la ira, la agresión, la temperatura corporal, el humor, el sueño, el vómito, la sexualidad, y el apetito. Estas inhibiciones están relacionadas directamente con síntomas de depresión.

Particularmente, los antidepresivos se ocupan de modificar los niveles de serotonina en el individuo.

Incrementar niveles de serotonina

El objetivo de muchos antidepresivos es incrementar los niveles de serotonina, pero existen formas mucho más económicas para aumentar naturalmente el nivel de este neurotransmisor.

La realización de un acto de bondad libera serotonina en el cerebro. Ayudar a alguien desinteresadamente es excelente para sentirse bien. Lo mejor de esto es que no solo la persona que realiza un acto de bondad se ve afectada sino también los espectadores del acto de bondad son bendecidos con la liberación de serotonina.

La respiración abdominal, tiene por sí sola la capacidad de producir cambios en el cerebro. Favorece la secreción de hormonas como la serotonina y la endorfina y mejora la sintonía de ritmos cerebrales entre los dos hemisferios.

Algunos alimentos como los carbohidratos actúan sobre la producción de Serotonina, elevándola de un modo natural. El triptófano es un aminoácido, existente en los alimentos, capaz de atravesar rápidamente la barrera cerebral, favoreciendo la síntesis de serotonina y, potenciando nuestro estado de bienestar. Fuentes de triptófano son: las carnes ( en especial el pollo, el pavo), determinadas frutas (kiwi, plátano, frutos secos), quesos, huevos… Si los incorporamos a la dieta junto con hidratos de carbono, se facilita una llegada más rápida del triptófano al cerebro.

Al parecer, el chocolate aumenta los niveles de serotonina (se le conoce como el antidepresivo natural) y de endorfinas en el cerebro (neurotransmisor semejante a la morfina), y por ello puede provocar cierta sensación de bienestar. Eso hace que muchas personas recurran a él como estimulante para aumentar los niveles de energía. Tiene un gran poder nutritivo; el chocolate amargo es una buena fuente de hierro y magnesio y de potasio. No obstante, es muy rico en grasas, con lo cual lo mejor, es elegir un cacao desgrasado, y, como además tiene compuestos estimulantes, que pueden ocasionar, en personas especialmente sensibles reacciones adversas, tales como migrañas, lo mejor es comerlo con mucha moderación.

Oxitocina

La oxitocina es una hormona relacionada con los patrones sexuales y con la conducta maternal y paternal que actúa también como neurotransmisor en el cerebro. También llamada La hormona de los mimosos.

En las mujeres, la oxitocina se libera en grandes cantidades tras la distensión del cérvix uterino y la vagina durante el parto, así como en respuesta a la estimulación del pezón por la succión del bebé, facilitando por tanto el parto y la lactancia.

También se piensa que su función está asociada con el contacto y el orgasmo. Algunos la llaman la “molécula del amor” o “la molécula afrodisíaca”.

En el cerebro parece estar involucrada en el reconocimiento y establecimiento de relaciones sociales y podría estar involucrada en la formación de relaciones de confianza y generosidad entre personas.

Aumento de confianza y reducción del miedo social

En un juego de inversiones arriesgadas, los sujetos experimentales que recibieron oxitocina administrada nasalmente mostraron “el nivel más alto de confianza” dos veces más frecuentemente que el grupo control.

Los sujetos a quienes se les dijo que estaban interaccionando con un computador no mostraron esta reacción, conduciendo a la conclusión de que la oxitocina no estaba afectando únicamente a la percepción de riesgo-aversión. También se ha reportado que la oxitocina administrada nasalmente reduce el miedo, posiblemente inhibiendo la amígdala (que se piensa es responsable de las respuestas al miedo).

Incrementar niveles de oxitocina

La citada substancia química es capaz de promover la actividad social y según parece ayuda a superar el temor a la traición y crear un círculo de confianza y afecto.

Vivimos en un entorno social y para ser y sentirnos felices debemos producir “oxitocina” de forma natural. Hagamos que nuestra risa, nuestros pensamientos positivos estimulen la creación de oxitocina y generen un clima positivo en relación con los demás.

Piensa cada mañana en cómo enviarle a tu cerebro mensajes positivos para que su “química hormonal” le lleve a:

  • No ser desconfiado de los demás “por naturaleza”.
  • Evitar la tendencia a criticar sistemáticamente.
  • Fomentar una clima agradable en torno a las personas con las que convive
  • Hacer gala de valores como la tolerancia, el respeto, el agradecimiento…
  • Desarrollar al empatía.
  • Reír y disfrutar de la vida.

Las siguientes actividades incrementan los niveles de oxitocina naturalmente:

  • Recibir un masaje.
  • Abrazos y besos.
  • Tener relaciones sexuales placenteras.
  • Acariciar a una mascota.
  • Comer en compañía de un amigo.

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