La Meditación Vipassana: qué es vipassana?, carateristicas generales de la meditacion vipassana

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Los budistas usan prácticas de meditación Vipassana como métodos para fomentar la visión clara. Existe un gran número de prácticas Vipassana una forma de meditacion
que lleva como caracteristica principal es el auto-control, lee el siguiente articulo y sabras los venficions que te trae la meditacion vipassana.

 

La palabra Vipassana significa literalmente “ver con claridad’. Es una vía para desarrollar cómo ver las cosas ya que tenemos que ser capaces de tener una clara
consciencia, una forma de estar presente y observar las cosas sin pensar, sin comentar, sin opinar… sin nada: pura y simplemente observando.


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Vipassana es una arma de cómo ver y qué ver. Cómo ver es más importante que qué ver, ya que todas las cosas pueden ser observadas. Vipassana es la vía sobre cómo ver las cosas y, además, sin explicar las cosas que vemos, ya que dejamos que las cosas se expliquen por sí mismas. Esta es la forma de ver.

Vipassana es también una forma de vida, ya que si nosotros vemos las cosas tal como son, aceptándolas por lo que son, y dejándolas ser de acuerdo a la realidad,
entonces podemos liberarnos de lo ilusorio. La liberación de lo ilusorio se produce porque se llega a un punto en que nos sentimos decepcionados por muchas influencias
y algunas que otras experiencias superficiales.


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Se llama meditación Vipassana a esta experiencia directa de nuestra realidad, a esta técnica de auto -observación. En el idioma que se utilizaba en la India en la
época del Buda “passana” significaba ver las cosas en la forma corriente, con los ojos abiertos; pero “vipassana” es observar las cosas tal y como son, no como parecen
ser. Hay que penetrar a través de la verdad aparente hasta llegar a la verdad última de la estructura mental y física. Al experimentar esta verdad aprendemos a dejar
de reaccionar ciegamente, a dejar de generar contaminaciones, y de forma natural las contaminaciones antiguas van erradicándose poco a poco. Así nos liberamos de la
desdicha y experimentamos la felicidad auténtica.

En un Curso de meditación Vipassana. se dan tres pasos. El primer paso es abstenerse de cualquier acto físico o verbal que pueda perturbar la paz y la armonía de los
demás. No podemos liberarnos de nuestras contaminaciones mentales si continuamos realizando actos de obra o de palabra que están multiplicando estas contaminaciones.
Por eso el primer paso de esta práctica es un código moral. Nos comprometemos a no matar, no robar, no tener una conducta sexual inadecuada, no mentir y no tomar
intoxicantes. Al abstenerse de estos actos permitimos a la mente que se serene lo suficiente como para poder continuar.

El segundo paso es aprender a controlar nuestra mente salvaje adiestrándola para que se concentre en un único objeto: la respiración. Intentamos mantener la atención
en la respiración el mayor tiempo posible. Este no es un ejercicio de respiración porque no intentamos regularla, sino que la observamos tal y como es, de forma
natural, tal y como entra, tal y como sale. De esta forma aumentamos la serenidad de la mente para que no se deje arrastrar por negatividades intensas y al mismo
tiempo vamos concentrándola y haciéndola más afilada, más penetrante, más capaz de trabajar internamente.

Estos dos primeros pasos, vivir con moralidad y controlar la mente son muy necesarios y beneficiosos en sí mismos pero conducen a la represión a menos que demos un
tercer paso que consiste en purificar la mente de las contaminaciones, desarrollando la visión cabal de nuestra propia naturaleza. Esto es Vipassana, la
experimentación de nuestra propia realidad, observando en nosotros mismos de forma sistemática y desapasionada este fenómeno de mente y materia en constante cambio que se manifiesta en sensaciones. Esta es la culminación de la enseñanza del Buda: la auto – purificación a través de la auto – observación, algo que puede ser practicado
por todos y cada uno de nosotros. Todos nos enfrentamos al problema del sufrimiento, es una enfermedad universal que requiere un remedio universal, no un remedio
sectario. Cuando sentimos ira no es una ira budista, una ira hinduista, o una ira cristiana. La ira es ira. Cuando a resultas de esta ira nos sentimos agitados, la
agitación no es una agitación cristiana, judía o musulmana. La enfermedad es universal y el remedio debe ser universal.

La Vipassana es este remedio. Nadie puede objetar a un código de vida que respeta la paz y la armonía de los demás. Nadie puede objetar el desarrollo del control sobre
la mente. Nadie puede objetar al desarrollo de la visión cabal de nuestra propia naturaleza para posibilitar la liberación de la mente de sus negatividades. La
Vipassana es un sendero universal.

Observar la realidad tal y como es, observando la verdad interior, uno se conoce a sí mismo directamente a través de la experiencia. Con la práctica nos liberamos de
la desdicha que acarrean las contaminaciones. Partiendo de la verdad externa, burda y aparente, penetramos en la verdad última de la mente y la materia. Esto también
terminan por trascenderse y se experimenta una verdad que esta más allá de la mente y la materia; más allá del tiempo y del espacio, más allá del campo condicional de
la relatividad: la verdad de la liberación total de todas las contaminaciones, de todas las impurezas, de todo el sufrimiento. No importa el nombre que se de a esta
verdad última, es la meta final de todos nosotros.


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