Tipos de líderes: Todos las clases de líderes

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Párrafo introductorio

“En este artículo te presentamos definiciones de liderazgo segun 3 autores, además de las características de un buen líder y los 10 tipos de líderes que exísten, adicionalmente compartimos contigo la biografía de un lider ejemplar y 4 consejos para ser un buen líder.”

 

Definición de liderazgo.

 

Para Kotter, el liderazgo no es más que la actividad o proceso de influenciar a la gente para que se empeñe voluntariamente en el logro de los objetivos del grupo, entendiendo por grupo un sector de la organización con intereses afines. Kotter considera necesario concebir una visión de lo que debe ser la organización y generar las estrategias necesarias para llevarla a cabo, lo cual se logra mediante una coalición cooperativa (network) de recursos humanos altamente motivados y comprometidos para convertir esa visión en realidad.


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Asegura el autor que el liderazgo y la administración (dirección) son dos sistemas de acción complementarios. “Cada uno tiene su propia función y actividades características y ambos son necesarios para el éxito en un entorno empresarial cada vez más complejo, competitivo y fluctuante”. En su opinión, el verdadero reto consiste en combinar un fuerte liderazgo con una eficaz dirección, utilizando ambos aspectos de forma equilibrada.

 

El liderazgo básicamente es la capacidad de inspirar y guiar a individuos o grupos, el famoso autor John C. Maxwell dice que liderar el facultar hacer mejores personas en un área determinada, un líder trabaja con la gente aunque puede no hacer lo mismo que estas tienen que hacer, así como un hombre de avanzada edad incapaz de luchar puede ser el líder de un grupo de guerreros, no porque sea el mejor luchador o porque lo haya sido en el pasado sino porque los guerreros son mejores gracias a su guía y dirección.


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Idalberto Chiavenato define el liderazgo como:

“La influencia interpersonal ejercida en una situación, dirigida a través del proceso de comunicación humana a la consecución de uno o diversos objetivos específicos”.

 

Características de un líder

 

Capacidad de establecer metas y objetivos. Para dirigir un grupo, hay que saber a donde llevarlo. Sin una meta clara, ningún esfuerzo será suficiente. Las metas deben ser congruentes con las capacidades del grupo. De nada sirve establecer objetivos que no se pueden cumplir.

Creatividad e innovación: las ideas se han convertido en la materia prima de los proyectos exitosos, pero no son más que eso, materia prima. Después de la creatividad e innovación falta la ejecución. Se debe crear e innovar pensando en la ejecución desde un principio.

Un líder conoce sus fortalezas y las aprovecha al máximo. Por supuesto también sabe cuales son sus debilidades y busca subsanarlas.

Un líder esta informado. Se ha hecho evidente que en ninguna compañía puede sobrevivir sin líderes que entiendan o sepan como se maneja la información. Un líder debe saber como se procesa la información, interpretarla inteligentemente y utilizarla en la forma más moderna y creativa.

Excelencia en relaciones personales: el liderazgo no tiene nada que ver con el cargo o el título, el liderazgo se demuestra con las relaciones interpersonales. Cumple promesas, escucha atentamente, dice la verdad, fomenta el respeto y logra relaciones de confianzas duraderas y genuinas.

Un líder se encarga de promover el cambio dentro de ella. Lo concibe, lo proyecta, y se pone al frente para estimular a sus colaboradores en la dirección que su visión ha marcado. Gestores y líderes se precisan por igual. Unos (los gestores) llevarán con precisión y control a la práctica los nuevos rumbos marcados por los líderes (que no necesariamente están en la punta de la pirámide organizacional).

 

Historia o biografía de un líder ejemplar

Juan Pablo II

Karol Józef Wojtyla, conocido como Juan Pablo II Karol Józef Wojtyla, conocido como Juan Pablo II desde su elección al papado en octubre de 1978, nació en Wadowice, una pequeña ciudad a 50 kms. de Cracovia, el 18 de mayo de 1920.

Cuando las fuerzas de ocupación nazi cerraron la Universidad, en 1939, el joven Karol tuvo que trabajar en una cantera y luego en una fábrica química (Solvay), para ganarse la vida y evitar la deportación a Alemania.

A partir de 1942, al sentir la vocación al sacerdocio, siguió las clases de formación del seminario clandestino de Cracovia, dirigido por el Arzobispo de Cracovia, Cardenal Adam Stefan Sapieha. Al mismo tiempo, fue uno de los promotores del “Teatro Rapsódico”, también clandestino.

Tras la segunda guerra mundial, continuó sus estudios en el seminario mayor de Cracovia, nuevamente abierto, y en la Facultad de Teología de la Universidad Jagellónica, hasta su ordenación sacerdotal en Cracovia el 1 de noviembre de 1946.

Desde el comienzo de su pontificado, el 16 de octubre de 1978, el Papa Juan Pablo II se propuso la unión de los pueblos  a través de fé, estrechar lazos de afecto entre los fieles católicos y con otras religiones, para lo cual, realizó 104 viajes pastorales fuera de Italia, y 146 por el interior de este país. Además, como Obispo de Roma  visitó 317 de las 333 parroquias romanas.

Ningún otro Papa se ha encontrado con tantas personas como Juan Pablo II: en cifras, más de 17.600.100 peregrinos han participado en las más de 1160 Audiencias Generales que se celebraban los miércoles. Ese numero no incluye las otras audiencias especiales y las ceremonias religiosas [más de 8 millones de peregrinos durante el Gran Jubileo del año 2000] y los millones de fieles que este Papa encontró durante las visitas pastorales efectuadas en Italia y en el resto del mundo. Hay que recordar también las numerosas personalidades de gobierno con las que se entrevistó durante las 38 visitas oficiales y las 738 audiencias o encuentros con jefes de Estado y 246 audiencias y encuentros con Primeros Ministros, llevando a todos un mensaje de fe, amor, unión y fraternidad.

 

5 consejos para ser un buen líder

Arriesgue un poco más

La vida misma es el mayor de los desafíos, y si hablamos de “riesgos”, dígame usted si alguien le aseguró que vivirá hasta los cien años. Nadie, ¿verdad?.

Todo cambia. Nosotros mismos lo hacemos a diario sin darnos cuenta. Y todo lo que emprendamos involucra cierto riesgo. Mediante nuestra experiencia y formación, una sólida actitud para enfrentar las cosas sin miedos injustificados (si algo falla, ya lo arreglaremos, pero si nunca nos animamos, jamás sabremos si no lo hubiésemos logrado), y por supuesto, el consejo de quienes pueden saber más que nosotros sobre el tema, además de analizar (o dejar que otros lo hagan por nosotros) toda la información disponible para tomar una decisión fundada en certezas.

Cierto es que decidir sobre algo sin bases firmes, o en total desconocimiento sobre lo que se decide, es riesgoso. Si carecemos de preparación, toda decisión en nuestra vida se convertirá automáticamente en riesgosa. Busque entonces el nivel de preparación suficiente para que la sensación de riesgo deje de paralizarle. Pero luego, actúe.

Conoce tus obstáculos

Muchos emprendedores son optimistas y están seguros de ir en la dirección correcta para conseguir sus objetivos. Sin embargo, para encontrar un equilibrio entre lo que buscamos y la manera como lo estamos haciendo, es esencial que conozcas los factores que tienes en contra. El emprendedor debe saber que no basta con el entusiasmo y las ganas para conseguir sus objetivos. Es recomendable tomarse un tiempo para reflexionar sobre dónde está parado, determinar sus obstáculos y la manera en que se podrán dejar de lado.

Esfuerzo y valentía. Estas son dos características que debes tener siempre presente. Para ser un buen líder deberás esforzarte y sacrificar muchas cosas de tu vida. Hace falta dedicación y también valentía para llevar adelante nuevos proyectos sin miedo a equivocarse. ¡De vez en cuando no es malo arriesgar!
Acepta tus errores. Es evidente que si arriesgas puedes equivocarte. Por eso has de tener una buena capacidad de reacción, ver los errores rápidamente y buscar la manera de solucionarlos. El problema no es equivocarse, sino no saber cómo solucionar estos fallos.

Siga adelante, sin descanso

No alcanza con saber lo que se quiere. Ni siquiera con desearlo fervientemente. Hay que ir por ello. Hay que trabajar, sin prisas pero sin pausas, hasta conseguirlo. Y sobre todo, no desanimarse cuando aparezcan (infaltables siempre) las primeras piedras en el camino. Nuestra determinación por alcanzar las metas se convierte en nuestro piloto de navegación. Nos marca un rumbo a seguir. Mira siempre hacia el horizonte, buscando la tierra ansiada. Mantiene firme la mano sobre el timón de los acontecimientos. Observa cada tanto la brújula de las tareas por realizar, y hacia ellas establece el curso. Nuestra determinación por lograr lo que deseamos nos anima a continuar. Cuando estamos desanimados por los pobres resultados iniciales, se acerca a nosotros y con insistencia, nos levanta para continuar. Pero ¿cómo crear esta firme determinación? Sencillamente, apasionándonos por lo que hacemos y queremos lograr. La pasión, más que la simple razón, es la verdadera impulsora de las acciones humanas. Con pasión, todo se puede. Sin ella, el mundo languidece.

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